Historia

Plano de Bentura Seco de 1738
Restos hallados
Los restos hallados se corresponden, con cierta seguridad, con la segunda muralla de la ciudad. Esta cerca fue construida durante el siglo XIII, englobando las nuevas barriadas surgidas tras el desbordamiento de la Cerca Vieja, y que se desarrollaron en las inmediaciones de una serie de ermitas que con el paso del tiempo se convertirían en parroquias. Ese fue el caso de dos pequeños templos situados al septentrión de la urbe y que se encontraban en los extremos de lo que acabaría convirtiéndose en la Rondilla de Santa Teresa: las ermitas de San Nicolás (fechable a finales del s. XII) y de San Benito (cuyas primeras noticias se datan en 1276). La segunda sería el germen de la iglesia de San Benito el Viejo, junto a la salida hacia Cabezón y Palencia, aproximadamente desde 1375. Este apelativo ya señala su antigüedad y su diferenciación con respecto al homónimo monasterio benedictino levantado sobre el Alcázar Real.
La segunda muralla perimetró y protegió la villa durante la Baja Edad Media, y contra ella se fue agolpando el caserío, incluso realojando alguna minoría étnica como fue el caso de la hebrea, que instalaría su nueva judería en la barriada de San Nicolás entre los siglos XV y XVI. En la parte septentrional de la población, lo que actualmente es el trazado de la Rondilla de Santa Teresa, no contaba con más vanos o accesos que los situados junto al paso del río Pisuerga, el conocido como postigo de San Nicolás, y la puerta de San Benito, que se ubicaba en la calle Torrecilla. En un principio la iglesia de San Benito el Viejo quedó fuera de la cerca, discurriendo frente a su lateral meridional y creándose entre ambas un cementerio, pero hay noticias de que en torno al año 1500 se produce una reforma y ampliación de la muralla, que incorporaría tanto el templo como el próximo barrio de las Cuatro Calles (en el entorno de las actuales calles Padilla y Empecinado) y el cercano palacio de los Vivero, donde se encontraba instalada la Real Chancillería. En 1517 se reconstruye la puerta de San Benito y se la dota de cubos defensivos, cuyo restos perduraron hasta el s. XX.
Al exterior del recinto murado, mirando hacia el norte, sólo había huertas y terrenos de cultivo. Junto a la defensa se iría desarrollando un camino perimetral, que puede considerarse como el origen de la actual calle Rondilla de Santa Teresa. Durante los primeros siglos de la época Moderna, con la presencia (esporádica habitualmente y estable en el primer decenio del siglo XVII) de la Corte en Valladolid, la ciudad experimenta una intensa remodelación de su urbanismo interior y un destacado crecimiento, con la construcción de nuevas edificaciones nobiliarias y religiosas. En relación con esas circunstancias cabe señalar el desarrollo del eje de comunicación comprendido entre la plaza de San Pablo y la iglesia de San Benito el Viejo, correspondiente con la actual calle Cadenas de San Gregorio, donde se construyen el colegio de San Gregorio, el palacio de Villena o el palacio del conde de Gondomar. Al respecto de este último, cuya extensión llegó hasta la Rondilla, cabe referir que junto a la iglesia de San Benito se construyó en 1539 el palacete de la Casa del Sol, una edificación de cierta monumentalidad, promovido por el licenciado Juan de Leguizamo, alcalde de Corte, en un momento en el que también se estaba rehabilitando el templo, pasando posteriormente, en 1599, a propiedad del conde de Gondomar, gran erudito y embajador de Felipe III. En el primer cuarto del siglo XVII se reforma el palacio y se concluye la remodelación de la iglesia, cuyo patronato ostentaba el conde, y cuya cripta fue empleada como lugar de enterramiento de la familia Gondomar. La iglesia se comunicaba directamente con el palacio por la parte trasera, donde también se encontraba la denominada Casa del Cura.
Un plano realizado en 1595 por Diego de Praves recoge la disposición espacial que tenía el conjunto edificado, observándose como el palacio contaba con un patio principal, con cuatro galerías (alguna de ellas documentada en los trabajos de excavación realizados en el solar que estamos analizando), siendo la principal la que posee la portada de entrada y que aún se conserva en la calle Cadenas de San Gregorio, cerrándose el complejo en lo que actualmente es la Rondilla de Santa Teresa con varios corrales, encontrándose adosada por el oriente la iglesia y contando en su perímetro con varios cubos de la muralla. El paramento localizado en estos momentos se relaciona con la modificación del trazado de la muralla acaecido en el siglo XVI, por cuanto se desplaza su trayectoria de sur a norte para acoger dentro de ella el palacio del conde de Gondomar. La tercera cerca de la ciudad, de carácter fiscal y aduanero, aprovechó en esta zona norte de la población los lienzos existentes de la segunda muralla, así como las tapias de los conventos de San Pablo y Santa Teresa.

Vista general de las estructuras documentadas en la excavación.
Resumen cronológico
Pasamos a recoger el resumen cronológico del edificio señorial, transcribiendo de forma literal algunas páginas de la memoria de Sierra, San Vicente y Fuentes (2022), que nos permite comprender la compleja evolución del conjunto y de sus estructuras arquitectónicas.
Antecedentes históricos
1276: Primera noticia sobre la existencia de la Ermita de San Benito el Viejo.
1375: La ermita en esta fecha ya es parroquia. La primera ampliación de la muralla llega hasta el frente sur de la ermita, pero la deja fuera, creándose entre ambas el cementerio. La puerta de San Benito se ubicaría en la calle Torrecilla, por lo que el paso por los pies de la iglesia quedaría cortado.
1490: Se instala definitivamente la Real Chancillería en el palacio de los Vivero.
1500: Se reforma y amplía la muralla incorporando la Real Chancillería y el barrio de las cuatro calles colindante con San Benito.
1517: Se reconstruye la puerta de San Benito en la muralla dotándola de cubos defensivos.

El palacio del Conde Gondomar y la iglesia de San Benito el Viejo, representados en el plano de Bentura Seco de 1738
Cronología
1537: Sancho Díaz de Leguizamón acensúa la parcela extramuros al Regimiento comprometiéndose a reconstruir la cerca por su frente norte para que su nueva residencia quede dentro de la muralla.
1538: Probable fecha de inicio de las obras de construcción de la Casa del Sol. Comenzarían por el derribo de la vieja cerca para levantar sobre sus cimientos la nueva fachada de la casa. Pleito con los dominicos del Colegio de San Gregorio y con la parroquia de San Benito el Viejo. Concordia con el Colegio y patronazgo de la iglesia. Con la iglesia el acuerdo final determina el acortamiento de la fachada en 60 pies medidos desde su extremo este con el fin de librar el cementerio.
1539: Fecha de la cartela izquierda de la portada que quizá refleje el inicio de su talla. Por problemas con el abastecimiento de piedra se paralizan las obras. Se recurre al derribo de la cerca para la obtención de material, pero el accidente del maestro Ortuño de Marquina en estas operaciones retrasa la ejecución y lleva su desistimiento y a la continuación de las obras por su fiador, Juan García de Otero.
1540: Fecha de la cartela derecha que quizá refleje el final de su talla. Leguizamón cierra el acuerdo de patronazgo con la Iglesia y se compromete a reedificar la cabecera del templo en dos años.
1541: Se sentencia el pleito con los dominicos del Colegio de San Gregorio. El edificio tiene sin terminar las fachadas y por tanto la coronación, ya que se ponen condiciones a las ventanas y a las azoteas por construir.
1543: Muere Sancho Díaz de Leguizamón y en su testamento refleja que las casas están empezadas.
1544: La iglesia fuerza el cumplimiento del acuerdo de reedificar la cabecera del templo y se inicia el derribo de la vieja y la construcción de la nueva. Se levanta el primer cuerpo de la cabecera, hasta la línea de imposta intermedia.
1545: La sentencia del pleito de Leguizamón con Marquina nos vuelve a ratificar que la construcción del edificio ha sido más compleja y lenta que lo que pudieran dar a entender las cartelas de la fachada.
1559: La tasación de los bienes realizada en esta fecha tiene como objetivo pasar la propiedad a los hijos de la viuda del Licenciado. Juan de Leguizamón hereda la casa, pero no la habita.
1574: Entre 1574 y 1576 la casa está en arriendo.
1583: Diego de Praves realiza las trazas y redacta las 12 condiciones para acabar la cabecera de la iglesia, que se debe terminar en 1586. Las ejecuta Juan de Mazarredonda.
1586: Juan de Mazarredonda pone pleito a Juan de Leguizamón por impago del final de la obra, por lo que suponemos que está acabada. El pleito se sentencia definitivamente en 1588 a favor de Mazarredonda.
1595: Diego de Praves dibuja la planta de la casa en la que reconocemos ejecutada la estructura principal. Están levantados dos cuartos, el correspondiente a la fachada y el de poniente que mira al jardín. También los cierres perimetrales de los tres patios, el principal cuadrado y los dos de servicio posteriores, delimitados por la nueva muralla exterior. Así como las oficinas que ocupan la panda norte del patio principal y la casa del cura, en la que no se dibuja el interior. No se refleja el porticado del patio principal y la escalera está dibujada a puntos. En la crujía de fachada los espacios que flanquean el zaguán de entrada están al mismo nivel que éste, por lo que no existen ni entreplantas ni bodegas. El espacio derecho está nombrado como caballerizas. La casa del cura tampoco presenta ni bodega ni entreplanta como indica la puerta de acceso desde el patio. Y en ella no se dibuja ni la torre de la iglesia ni el muro que configura la estancia rectangular. Sí que está reflejada la escalera de bajada al jardín de poniente.
1598: Muere sin descendencia Juan de Leguizamón. La casa es adquirida por Hernando de Rivadeneira que fallece también, poniéndose de nuevo a la venta.
1599: Diego Sarmiento de Acuña adquiere la casa y el patronazgo de la iglesia.
1600: Pedro de Mazuecos acomete obras de acondicionamiento de la casa y de la iglesia. En la casa repara los entresuelos de la panda de poniente y ejecuta la entreplanta y el sótano del espacio izquierdo de la crujía principal y de la casa del cura. En la iglesia construye la cripta.
1601: Diego Sarmiento de Acuña y su mujer Constanza de Acuña, se instalan en la casa ya acondicionada. Juan de Celaya y Martín de Huriarte tallan los nuevos escudos en la portada y en la cabecera de la iglesia. Huriarte también coloca la reja en la iglesia que divide la cabecera de la nave.
1602: Diego Sarmiento de Acuña es nombrado Corregidor de la Ciudad.
1603: Diego Sarmiento amplia las huertas que ya poseía la casa al otro lado de la Rondilla de Santa Teresa, llegando hasta la ribera del Pisuerga y construye un pasadizo sobre la calle para poder acceder a ellas desde su casa.
1606: La corte vuelve a Madrid y Diego Sarmiento se traslada también a la capital. Su familia lo acompañará en 1611 quedando la casa destinada sólo a estancias puntuales o de tránsito en el viaje entre Galicia y Madrid.
1612: Se ejecuta por Diego de Praves la panda sur del patio porticado. Tiene dos cuerpos, el bajo se levanta con cuatro soportes de piedra de 3,64 m de altura y el superior se ejecutará con pies derechos de madera. En su fondo este se desarrolla la escalera principal. Suponemos que las obras de cubierta rematan el edificio iniciado por Leguizamón, levantando las torres y ejecutando las cornisas. También en estas fechas se realiza la decoración pictórica de la cripta.
1617: Diego Sarmiento de Acuña es nombrado por Felipe III Conde de Gondomar.
1618: Stephanus Eussen inicia la catalogación de la biblioteca que se instala en las cuatro primeras habitaciones del cuerpo bajo de la panta oeste.
1619: Jorge Gaje construye la bodega y la entreplanta en el espacio de las primitivas caballerizas, dándoles entrada desde a calle a través de la escalera situada en el triángulo de contacto con la iglesia y abre las tres luceras en el zócalo de las fachadas. También rasga la ventana superior de la portada transformándola en balcón.
1620: Continúa en esta fecha la organización de la biblioteca y armería, con la ampliación y regularización de los estantes en la cuatro salas que ocupa. La primera es la destinada a armería, que más tarde se ampliará en la entreplanta de la crujía de fachada.
1622: Enrique Teller hace una segunda catalogación de la biblioteca de Gondomar.
1626: Muere Diego Sarmiento de Acuña, Primer Conde de Gondomar. La casa está terminada y sus herederos no la habitarán, salvo esporádicamente, por lo que tampoco hacen obras reseñables en ella.
1629: Francisco de Praves y Gregorio Fernández realizan las trazas del retablo de la iglesia que ejecutarán Manuel del Rincón y Juan de Velásquez, quienes lo montarán entre 1635 y 1637. Se dorará en 1555.
1721: En esta fecha Matías Machuca redacta un primer informe valorado de las obras de reparación que la Casa del Sol necesita para poder ser alquilada.
1722: Lázaro García Madrigal redacta un segundo informe y acomete las obras de reparación que consisten en reconstruir los hundimientos de los forjados de las entreplantas en el corredor del patio, en la cocina del cura y en la biblioteca, disponer antepechos que cierren los pórticos y escaleras, construir una cubierta en la bajada a las bodegas del patio posterior, además de reparar carpinterías, rejas, enfoscados (emplentas), tapias y otras obras menores en el jardín y la huerta. La casa se destina al alquiler, viviendo en ella permanentemente el administrador y el cura, que tienen sus estancias independientes del resto de la casa.
1805: La viuda del VIII Conde de Gondomar vende la biblioteca a Carlos IV.
1821: La Casa del Sol y la Iglesia de San Benito el Viejo son confiscadas por el ejército napoleónico y convertidas en cuartel. La casa se utiliza alternativamente como acuartelamiento y alquiler a lo largo de todo el siglo.
1836: Se desamortiza el Colegio de San Gregorio que pasa a propiedad del estado. Se cierra la calle que constituyó la ronda interior y se abre la plaza entre el Colegio y la Casa del Sol.
1851: Se divide la residencia en dos partes segregándose con uso independiente la vieja casa del cura. En el resto se instala una fábrica de velas y jabones que, quizá es la que unifique el sótano con la desaparición del zaguán y la creación del vestíbulo actual. La construcción en el espacio del zaguán de la nueva entreplanta implicará la excavación del sótano, el cierre de la puerta posterior de salida al patio, la apertura de la ventana en fachada y la perforación de los dos pasos que, flanqueando el nuevo vestíbulo, comunican la bodega con el resto de los sótanos. La iglesia se utiliza como taller y almacén.
1912: El XII Conde Gondomar vende la Casa y la Iglesia a la Monjas Oblatas que acometen una profunda reforma del edificio que desfigura completamente la estructura palaciega original mutilando el corredor y la escalera principal. Se construye una nueva fachada al patio con arcos sobre columnas y ventanas en el cuerpo superior y se reubica la escalera en el extremo opuesto del nuevo espacio de corredor. Se compartimentan las principales salas con cuartos que comparten los ventanales y se disponen falsos techos que limitan la altura útil, ocultando los forjados de madera y los frisos decorativos.
1921: Se recupera el culto en la iglesia y se inicia un proceso de restauración del templo que terminará en 1939 con la reparación-reconstrucción de las bóvedas.
A esta secuencia deberíamos añadir, para fechas más recientes, lo siguiente:
1941: Se levanta una casa de dos plantas para la demandera y el capellán, que sería derribada en 1945 por no contar con la adecuada autorización (Expte. 895 y Pl. 127, AMVA).
1943: Erección de un pabellón con tres plantas para secadero, dormitorio y enfermería en el ala que daba a la Rondilla de Santa Teresa (Expte. 890, AMVA).
1966: Se abre el colegio de enseñanza primaria, ampliándose con nuevas instalaciones por el norte de la parcela.
1978: Derribo de antiguas construcciones en la parte del patio y corral del palacio, para levantar un nuevo edificio por parte de las Monjas Oblatas.
1980: Los edificios de la Casa del Sol y la iglesia de San Benito el Viejo son comprados por los Padres Mercenarios Descalzos, pasando en 1999 a ser propiedad del Estado.
1980: Se termina el edificio de la residencia y colegio de las religiosas.
2012: La Casa del Sol y la iglesia se convierten en la sede del Museo de Reproducciones Artísticas, perteneciente al Museo Nacional de Escultura del Colegio de San Gregorio.
2020-2021: Venta de la parcela del nº 1 de la Rondilla de Santa Teresa a Norforest. 2022: Derribo del edificio levantado en 1980.

Plano de Diego de Praves, año 1595
Planimetrías y fotografías históricas
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Trazado de la segunda muralla de la ciudad (entre los siglos XIII-XV), junto a la iglesia de San Benito el Viejo, sobre el plano de Bentura Seco de 1738. Montaje realizado por Fernando Pérez Rodríguez y el Museo Arqueológico de Valladolid para el catálogo de una exposición
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El palacio del Conde Gondomar y la iglesia de San Benito el Viejo, representados en el plano realizado por el equipo de arquitectos dirigido por Daniel Villalobos en 1990 y que presenta el periodo de vida de la ciudad de Valladolid entre 1606 y 1738
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Fotografía del Archivo Histórico de Cataluña (colección TAF), fechada en 1953-1955
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Casa del Sol. Fotografía realizada por B. Maeso en octubre de 1866 y publicada en el libro homenaje al poeta José Zorrilla
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Casa del Sol años 70 del siglo XX, Archivo Histórico Municipal de Valladolid
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La Rondilla de Santa Teresa a comienzos de los años 60 del siglo XX, cuando se están derribando las antiguas cercas del convento de San Pablo y del palacio del Conde de Gondomar/convento (Archivo Histórico Municipal de Valladolid)
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La Rondilla de Santa Teresa a comienzos de los años 60 del siglo XX, cuando se están derribando las antiguas cercas del convento de San Pablo y del palacio del Conde de Gondomar/convento (Archivo Histórico Municipal de Valladolid)
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Imagen aérea de la zona en los años 70 del siglo XX, con la estructura aún completa del palacio y de las dependencias construidas por las monjas en la franja más septentrional
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Vuelo del año 1940 (cartografía del Ayuntamiento de Valladolid), donde se observa el palacio, ya con uso de convento, donde destaca la galería de poniente y el trazado de la cerca/muralla, al sur (el plano está girado 45º con respecto al norte magnético). Aún no se había construido el ala de dormitorios en ese costado
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Vuelo interministerial, fechado entre los años 1973-1986. En realidad, debe corresponder al año 1978 o 1979, ya que ya está construido el edificio actualmente ocupado por la residencia Blanca de Castilla pero no el de las monjas sobre el solar del antiguo palacio/convento, cuya construcción se finaliza en 1980. Aparece como un solar, por lo que debe corresponder a la fecha del derribo de las instalaciones precedentes

Fragmento del plano de Diego de Praves (1595). El rectángulo de color azul marca la zona ocupada por los paramentos hallados en la excavación
A la vista de la información documental y gráfica precedente, cabe preguntarnos, ¿qué son las estructuras documentadas en la intervención arqueológica ahora realizada? Para ello debe acudirse al plano de 1595 de Diego de Praves y en él pueden identificarse perfectamente los restos hallados. Los paramentos más occidentales, U.E.M. 6 y 7, corresponden con los dos lienzos laterales de la galería de poniente del palacio, que ya en la fecha del plano debía estar terminada (recordemos que la casa señorial empieza a construirse en 1538 bajo los auspicios de Sancho Díaz de Legizamón, juez de corte durante el reinado de Carlos I).
En el costado derecho de la galería anterior se abre el patio principal del palacio, el cual contaba con arcadas en sus costados, de las cuales aún se pueden reconocer sus trazas en la franja meridional conservada. El cierre del patio por el norte es el muro U.E.M. 4, un largo paramento que se une, sin solución de continuidad, con U.E.M. 5, conformando hacia el norte una estancia que en el plano de Praves se señala como oficinas, que ocupaban la panda septentrional, y que con bastante probabilidad debió emplearse como bodega, dada la profundidad que alcanza desde la cota de calle en la zona de fachada del palacio (aproximadamente unos 7,5 m, que van desde los 696,32 m s.n.m en la calle Cadenas de San Gregorio y los 688,86 m s.n.m. en la base del lienzo señalado). La galería norte del patio, que aún se conserva en la trasera de la Casa del Sol, es diseñada y ejecutada por Diego de Praves en 1612, dentro de las reformas planteadas con la nueva propiedad del conde de Gondomar.
Siguiendo con la excavación, hacia el este de U.E.M. 5 (que se corresponde con el muro que se descubrió en el sondeo 2 del año 2021), en la misma trayectoria que U.E.M. 4, se documenta el muro U.E.M. 3, el cual creemos que se puede equiparar con la zona de conexión entre el patio principal y el corral situado al norte. Según el dibujo de Praves, en ese punto habría una puerta y los hallazgos arqueológicos parecen confirmar esa circunstancia, por cuanto el paramento hallado presenta un rebaje en su parte central, justo en un punto de debilidad constructiva, ya que tiene una gran diaclasa vertical, que pudo estar provocada por la debilidad estructural de esta zona o por la reforma de este punto con el paso del tiempo. Otro aspecto que avala esa hipótesis es la pequeña columna de sillares calizos cuadrados que está adosada al lateral oriental de U.E.M. 5 y que parece tratarse de una de las jambas verticales del acceso aquí creado. El muro U.E.M. 2, perpendicular a U.E.M. 3, cerraría este costado y sería el que aparece representado en el plano de Praves, discurriendo desde la Casa del Cura hasta el corral más oriental. Por tanto, todos los paramentos señalados hasta aquí corresponden a la estructura original del palacio renacentista, fechándose con bastante probabilidad en la segunda mitad del siglo XVI.
La fisonomía de la zona norte del patio, y su conexión con los corrales que llegan hasta la propia Rondilla de Santa Teresa, que se aprecia en el plano de 1595, es bastante probable que se modificara con el paso del tiempo, ya que por el desarrollo sesgado de los muros U.E.M. 2 y 5 puede señalarse que en ese punto se levantase una galería paralela a la de poniente en este lateral, eso sí, parece que con un menor desarrollo y volumetría, tanto en longitud hacia el norte como en altura. Así, parece observarse en la fotografía del vuelo de 1940 y en la de la colección RAF de 1953-1955, aunque en este segundo caso con una visión dificultosa para esta zona del convento en ese momento. Por su parte, el aljibe U.E.M. 1, hallado en el extremo más oriental de la intervención, que se apoya y secciona a U.E.M. 2, es de una clara cronología contemporánea, vinculándose a la construcción del edificio de 1980.
A partir de 1912, cuando las monjas acogen la propiedad del inmueble, se lleva a cabo una profunda reforma de las construcciones palaciegas de los siglos XVI y XVII y se acomodan a las necesidades del convento. Las trazas que se observan aún hoy en el patio, en sus costados este, norte y sur, reflejan modificaciones intensas y añadidos a las pandas palaciegas originales, como es el caso de la unida a la crujía occidental y la que se desarrollaba a partir de la casa del cura hacia el norte, que debería relacionarse con la galería oriental que antes señalábamos.
A partir de los años 60 del siglo XX se asiste a un nuevo periodo de grandes obras en este emplazamiento, debido tanto a la implantación desde 1966 de un colegio de enseñanza primaria como a la completa reforma de la residencia de las monjas y de las personas que acogían, principalmente mujeres con diversos problemas. De esta forma, en 1965 se construye el edificio para las nuevas escuelas (AMVA, Expte. 198/1965); en 1970 se construye la residencia femenina que se abrirá en 1972 (Expte. 44/1970 y 487/1970), y entre 1976 y 1978 se redactan los proyectos para la ordenación de espacios y la construcción del edificio de la comunidad religiosa, a la vez que se realiza una segregación de la parcela original (Expte. 157/1977 y 487/1972), construcción que se inscribiría en el Catastro, una vez concluido, en 1980. En paralelo, hay diferentes expedientes relativos a las nuevas alineaciones de la calle Rondilla de Santa Teresa, vinculados al trazado definitivo de ella y a la delimitación de la propiedad de las religiosas (1969 y 1977).
Las actuaciones efectuadas en el solar en el siglo XX desfiguraron completamente los restos precedentes del palacio e incidieron de forma severa en su conservación. La propia construcción del edificio de 1980, con un sótano para aparcamiento de vehículos cuya excavación llegó a alcanzar en algunos puntos los 6 y 7 m bajo la cota de calle para colocar sus las cimentaciones, completó la alteración de la franja norte del antiguo conjunto palaciego. Sólo se conservó, y de aquella forma, los tramos de muros que se encontraban a mayor profundidad y dispuestos en la medianería con el solar de la Casa del Sol, que se desgajó del resto en 1980 tras ser adquirido por los Padres Mercedarios Descalzos, para posteriormente pasar a manos del Estado en 1999. De ahí que los paramentos hallados en la excavación están seccionados por las obras ejecutadas entre 1978 y 1980, tal y como reflejan los cortes en cascada de U.E.M. 2, 5, 6, 7 y 8. Por su parte los de mayor envergadura, como U.E.M 3 y, sobre todo, U.E.M. 4, se conservaron con una mayor consistencia al emplearse como refuerzo y apoyo de la cimentación lateral del sótano del inmueble levantado entonces. Asimismo, y para desgracia del registro arqueológico, tal y como se señalaba en párrafos anteriores, los sedimentos documentados junto a los muros no tienen nada que ver con los momentos de erección y uso, sino que responden a fases relativamente recientes de abandono y colmatación de estos espacios.











